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Entrevista a Julia Rioja, Enfermería 2016 Publicado por Alumni UFV

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“Hasta el día en el que me jubile voy a ser la persona más feliz del mundo”

Julia Rioja, la mejor alumna de Enfermería 2016, es la 24 mejor nota del examen EIR (Enfermero Interno Residente), al que se han presentado más de 10.000 enfermeros para las 994 plazas ofertadas en esta convocatoria. Hoy la UFV celebra, junto a la protagonista de esta historia, el merecido reconocimiento a todo su esfuerzo y dedicación.

¿Por qué elegiste estudiar Enfermería?

Por vocación pura. Si no me hubieran cogido para hacer enfermería no habría hecho  una carrera. Me habría vuelto a presentar, lo que fuera, pero no habría hecho otra cosa. Creo que no sé hacer otra cosa.

¿Cómo ha sido tu vida después de acabar la carrera?

Poca vida. Estudiar. Trabajé en verano y estudié a la vez el EIR, pero no me he ido de vacaciones. Después me han ido llamando días sueltos, que eso sí que lo trabajaba,  pero desde septiembre: EIR, EIR, y más EIR.

Cuéntanos tu experiencia estudiando el EIR

Ha sido una experiencia muy dura porque es mucha la incertidumbre. No es como un examen de la universidad para el que estudias tu temario y apruebas.  Aquí no hay temario, cada uno se prepara con una academia y con un temario diferente, y tienes que competir con la gente. No hay diez nueves, hay un orden de gente. Yo me estaba esforzando al máximo sin saber si iba a sacar plaza. Y, seguramente, habrá mucha gente que se ha quedado fuera estudiando las mismas horas que yo.

¿Cómo fue la prueba?

Nos convocaron en la Rey Juan Carlos un sábado a las 15:30h. A las 16h empezaba el examen. Me llevó mi chico, porque no hubiera podido conducir ese día, y estuvo allí esperando conmigo. Estábamos allí unas cuantas que no sabíamos qué hacer. Llevábamos nueve meses estudiando, y aquello ya no era un simulacro, era el examen de verdad. Yo estaba muy nerviosa. Había compañeras que estaban súper tranquilas ¡y yo no lo podía entender! ¡El día anterior me pegué una llorera de la tensión que tenía! Entramos al aula y había un post-it con cada nombre para saber donde había que sentarse. Entraba muchísima gente y yo me empecé a agobiar… Yo pensaba “esta gente está aquí en Madrid, pero esto es a nivel nacional. Están así en todas las universidades de España”. Pensaba: “yo no voy a poder, qué voy a hacer delante de tanta gente”. Estaba muy nerviosa.

¿Fue muy complicado el examen?

Para mí el problema es que en el examen había preguntas muy fáciles, que podía responder cualquiera, y las preguntas difíciles no había por dónde cogerlas. Me pasó en muchas que no tenía ni idea de lo que me estaban preguntando, y, en otras, contestaba enfadada pensando “esto lo contesta mi hermana de 14 años”.

Luego, anularon 12 preguntas y entonces ya no se puntuaba sobre 225, se puntuaba sobre 223. Esto no había pasado nunca. Hubo mucha gente que estaba dentro y que por esto se quedó fuera. Eso es una faena… Yo tuve la suerte de que las de reserva las tenía bien, si no… Me quedo fuera también, ¡seguro!

¿Con qué sensaciones saliste de la prueba?

¡Salí fatal! Yo soy muy exigente. Salí pensando que no sacaba plaza.  Salimos todas riéndonos por no llorar. De otras academias y de otros sitios. Creo que la sensación general fue de “qué locura ha sido esto..”.  Pero bueno, otra compañera de aquí , que quiere hacer pediatría, también ha sacado plaza, así que ¡tampoco salió tan mal como pensábamos!

¿Cómo sabes que has quedado en el puesto número 24?

La noche del examen, los profesores de las academias del EIR responden a las preguntas y a la mañana siguiente, suben una plataforma para que tú metas tus respuestas y más o menos puedas saber qué puntos tienes, cuánta gente tienes por delante, etc. Le pedí a mi chico que lo comprobara porque yo estaba muy nerviosa . Le dije “si va bien me lo dices, y, sino, dime que se ha roto el ordenador”. Me dijo: “¡Julia, que aquí pone que de los que han respondido tú estás la número 11!”. ¡Y no me lo podía creer! Estuve llorando todo el día. Yo sabía que no era un puesto oficial, pero la gente seguía respondiendo ¡y yo no bajaba tanto!  

El día 28 de febrero salían las notas oficiales. A las 00:00 mi puesto de la academia era el 22 ¡y el de verdad era el 24!

¿Cómo fue ese momento?

Grité, vino mi madre a la habitación, llorando las dos. Y ya lo supimos todos. Llamé y escribí a todo el mundo. “¡Estoy en la 24!” No me lo podía creer. “¿Mi puesto es el 24 de 12.000 personas? ¡A mí no me entra en la cabeza!”. Pero fue un momento muy bonito, porque miré a mi familia y estaban todos tan contentos y tan orgullosos… Me hizo mucha ilusión. Fue un reconocimiento a todo el esfuerzo que he hecho aquí en la universidad y que he hecho todo el año para el EIR. Mereció la pena. ¡Tengo mucha, mucha suerte!

¿Qué supone este logro en tu trayectoria profesional?

Que voy a ser feliz toda mi vida. Lo sé. Hasta el día en el que me jubile voy a ser la persona más feliz del mundo.

¿Y ahora qué?

Ahora toca esperar hasta el 24 de marzo, que salen las defintivas, que no variará mucho. Y después, el 10 de abril, elegir la plaza. No sé todavía qué hospital elegir. Me gustaría el de Getafe, Alcorcón, 12 de Octubre… Iré a las jornadas de puertas abiertas a preguntar a todo el mundo.

En el que elija pasaré mis dos años de residencia. Son dos años de formación, y después… ¡a buscarme la vida! Para asegurarme una plaza, un trabajo, tendría que hacer después otra oposición.

Fuiste la mejor alumna de tu promoción. ¿Qué te llevas de la UFV?

Mucha buena gente. Si no hubiera venido aquí no habría conocido a la mitad de los que considero que son amigos míos ahora. Me llevo conocimientos que se han arraigado durante 4 años, me llevo prácticas que no se me van a olvidar en la vida. Me llevo amigos de sitios en los que he estado de prácticas. Para mí ha sido muy especial estudiar aquí por todo.

¿Cómo te ves dentro de 10 años?

De matrona en Madrid con una plaza fija. Y si puedo, me gustaría investigando.

TU PASO POR LA UFV

¿Cómo conociste a la UFV?

Antes de estudiar la carrera, hice un grado superior de técnico de rayos y cuando acabamos había un compañero con una bola de gomaespuma en la que ponía “UFV, puedes apuntarte aquí a tu grado superior”. Llamé a unas cuantas universidades y al final me quedé aquí.

Tu primer recuerdo: la primera clase que dimos, que fue con Amalia Faná. Ella no sabía que era la primera clase y, sorprendida, dijo “voy a ser la primera persona que veáis en la universidad, ¡esto lo recordaréis toda la vida!”.

El mejor recuerdo: la graduación. Fue súper emotiva

Tu asignatura favorita: Fisiología me encantaba, Anatomía, Obstetricia… Obstetricia la que más.

La que más dolores de cabeza te ocasionó: se llamaba Técnicas y Habilidades de la Gestión. Me fue bien al final, ¡pero casi me vuelvo loca!

El profesor al que recuerdas con más cariño: Elia Fernández

Tu lugar favorito del campus: la biblioteca, puede que suene fatal, ¡pero he pasado tantas horas allí que le cogí cariño!

Qué te llevas de la UFV: me llevo muchos y muy buenos amigos, unas prácticas en los hospitales que creo que muchos hubieran querido.

Me gustaron mucho todos los hospitales en los que estuve. Primero en el Infanta Leonor, estuve en Medicina Interna, luego en el hospital Infanta Cristina, en Urgencias. En el 12 de octubre hice prácticas en la planta de Maternidad, y en el de Alcorcón en la UCI. Y en un centro de salud, también súper bien.

Si echas la vista atrás, esas prácticas en la planta de maternidad en el 12 de octubre…

Iba cada vez más motivada, pensando “quiero ser matrona, quiero ser matrona…” Me encanta trabajar de enfermera, y seguramente en algún momento deje un trabajo de matrona por un trabajo de enfermera porque también quiero seguir aprendiendo. ¡Y no me puedo creer que esté diciendo esto ahora que sé que tengo la plaza!

¿Qué palabra elegirías para describir tu experiencia como estudiante en la UFV?

Sacrificio. He tenido que estudiar mucho, mucho, mucho… Para conseguir nota, para las becas… ¡Pero ha merecido la pena!

JULIA DE CERCA:

De pequeña querías ser… Lo tenía clarísimo. Yo quería ver bebés nacer.

Tu libro favorito: Una chica que cayó del cielo

Tu película favorita: En busca de la felicidad

Tu serie favorita: Anatomía de Grey

Tu cita favorita: “lo que sucede conviene”. Es una cosa que me dice siempre mi madre y me parece maravilloso. Siempre que pasa algo malo pienso que será por algo, “lo que sucede conviene”.

Tu lugar favorito: Las Palmas. Mi familia es de allí…

Un plan con amigos: salir de cervezas. Me encanta salir a tomar algo.