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Entrevista a Alessia Gutiérrez (Enfermería 2017) Publicado por Alumni UFV

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“Me siento con el compromiso de mejorar las relaciones terapéuticas provocando sensibilidad en cada uno de los profesionales sanitarios que están en relación con la oncología”.

Alumni da la bienvenida a Alessia Gutiérrez Delgado, (Enfermería 2017), que acaba de presentar su Trabajo de Fin de Grado sobre la “rehumanización en la oncología en adultos”, una investigación sobre esta rama de la medicina centrada en la persona. En esta entrevista nos explica brevemente su visión particular sobre su investigación.

¿Por qué decidiste estudiar Enfermería?

Yo no lo elegí estudiar Enfermería, ¡fue Enfermería quien me eligió a mí!

Hace 6 años, fueron todos aquellos enfermeros y enfermeras que cuidaban a mis familiares en los peores momentos quienes me desvelaron día a día que dar es recibir y que cuando la gratitud es tan grande, las palabras sobran. Fueron ellos quienes me hicieron ver que yo también quería formar parte de esto.

Y fue entonces cuando lo tuve tan claro que dejé todo lo demás, cambié mis planes y decidí conseguir mi objetivo: ¡ser una gran enfermera! Una enfermera que, desde un enfoque centrado en el paciente, quiere seguir luchando por mejorar esta profesión.

¿En qué consiste tu Trabajo de Fin de Grado?

“Juntos como instrumentos acompañando al artista. Plan de rehumanización en la oncología de adultos” pretende mejorar nuevos aspectos asistenciales aumentando la calidad de los sistemas sanitarios en donde el eje sea la persona.  Es por ello que el objetivo de mi Trabajo de Fin de Grado es diseñar un proyecto integral para rehumanizar la Oncología en adultos a través de una medicina centrada en la persona integrando la enfermedad en la vida de ésta.

¿Qué te llevó a investigar sobre esto?

Tras vivir experiencias familiares que de alguna manera me vincularon al mundo sanitario y en concreto a la enfermedad del cáncer, sentí cómo los enfermeros a través de una sonrisa, una caricia, una mano que te aprieta… somos capaces de provocar en los pacientes y en los familiares una inyección brutal de energía para seguir asumiendo el proceso de la enfermedad.

Así, al ver cómo la enfermería permanecía horas junto al paciente, ayudándole, acompañándole y favoreciendo la recuperación de su salud quise formar parte de ese logro. Por ello, desde que empecé a estudiar Enfermería, estaba segura de que quería dedicarme a la especialidad de Oncología en adultos con el fin de mejorarla. Desde mi punto de vista, este servicio recoge tres pilares que son fundamentales: la investigación, la asistencia y la docencia.

¿Qué factores deshumanizan la medicina en general?

Hoy en día son muchas las barreras que los profesionales sanitarios tienen para no humanizar la medicina en general.  

De acuerdo con el artículo “Humanidades Médicas. Una propuesta formativa para el grado de medicina” escrito por el Dr. Ricardo Abengózar Muela, Director del departamento de Bioética en nuestra Universidad, la mercantilización de la medicina, la burocratización de la práctica médica, la tecnificación de la sanidad, la hipertrofia de la autonomía, la cosificación de las personas, la falta de reflexión teleológica de la medicina como vocación o la subordinación de la práctica médica a la legislación son entre otros, factores que deshumanizan la medicina en general.

¿Y la oncología en particular?

Es evidente que desde hace un tiempo son muchas las prácticas que obstaculizan una medicina humanizada en el ámbito de la oncología en adultos y que, por tanto, tienden a deshumanizarla. La agresividad terapéutica y la medicina personalizada son algunas de las amenazas actuales que hoy en día encontramos frente a una oncología humanizada.

Hay pacientes que mueren “mal”, mueren en el ámbito hospitalario con poco respeto a su dignidad, reciben tratamientos agresivos en fases avanzadas de su enfermedad, sin o con poca información, y sin o con poca participación en el plan de tratamiento de su enfermedad y, en algunos casos mueren solos.

Por otro lado, la mal llamada “medicina personalizada o individualizada” (término que cada vez está más de moda), debería denominarse “medicina molecular”, puesto que el objetivo de ésta es tratar la enfermedad en función de la genética de cada individuo. Sin duda, esta nueva forma de entender la medicina trata de forma personalizada la intimidad del tumor y no de la persona. Por ello, en mi Trabajo de Fin de Grado “Juntos como instrumentos acompañando al artista. Proyecto de Rehumanización en la oncología de adultos”, he abordado otro concepto en relación a la Oncología en adultos con el fin de mejorar la situación de la atención sanitaria: “Medicina Centrada en la Persona”.

¿Qué solución propones? ¿En qué consiste la “Medicina Centrada en la Persona”?

Propongo un nuevo modelo que no desgaste el aspecto humano de la profesión médica y enfermera, que sea más integral, sistémico y holístico. En definitiva, un modelo que se centre en la persona como un ser biopsicosocial, teniendo en cuenta todo lo que esto significa.

Propongo conseguir que la oncología en adultos contemple a la persona singular y concreta como la centralidad. Es decir, que se apoye en los cimientos de la humanización holística para llevar a cabo la práctica de la rehumanización. Basándose en una filosofía de vida personalista que priorice a la persona y que se fundamente en una antropología personalista que proponga a las ciencias y a las técnicas actuales aplicar sus descubrimientos de forma rehumanizada y rehumanizadora.

¿Por qué “rehumanización” y no “humanización”?

Hablamos de humanizar la sanidad cuando ya somos humanos. Quizás por eso a mí me gusta más el término “rehumanizar”. Creo que en la actualidad es lo necesario. Los pacientes acuden a nosotros porque están enfermos, en una situación de vulnerabilidad que como profesionales sanitarios debemos entender y mejorar. En definitiva, debemos saber cómo actuar y comportarnos ante ella.

¿Cuál fue el planteamiento de tu investigación?

El planteamiento de mi investigación fue encaminado a valorar particularmente la situación actual de la oncología en adultos. Para ello he leído, estudiado, analizado y realizado una revisión bibliográfica de libros artículos, revistas relacionados con la oncología en adultos.   Además de esto, he visitado diferentes servicios de oncología y paliativos, como el Centro de Paliativos de Tres Cantos y de Laguna, donde he acudido a diferentes cursos, charlas y jornadas en relación a mi trabajo.  

He visitado diferentes unidades de oncología donde durante todo este tiempo he tenido contacto directo y entrevistas personalizadas con pacientes, familiares y profesionales sanitarios de los cuales he recogido sus múltiples opiniones y sus valiosas experiencias vitales en relación con el ámbito de la oncología en adultos.  

Todo ello sin olvidar la visita a la Unidad de Oncología y Hematología Pediátrica del Hospital Montepríncipe, donde tuve una charla con la Dra. Blanca López Ibor y su equipo, quienes, sin duda, consiguieron ponerme los pies en el suelo enseñándome a observar la realidad con una mirada plena.  

Así, tras una reflexión profunda de todo lo citado, realicé una evaluación lo más próxima posible a la situación actual de la oncología en adultos.

¿Con qué problemas te has encontrado durante tu investigación?

En un principio, partía de una premisa de muchas propuestas de actividades. Sin embargo, tras una reflexión profunda descubrí que no todo vale y que, aunque la idea estuviera bien intencionada no debemos volvernos locos planteando tareas sin pensar realmente cuál es la necesidad del paciente. 

No solo hay que ser propositivo. Hay que remangarse para hacer lo que de verdad considere el paciente que necesita. Hay que escuchar.  Hay que contar con ellos.

¿Qué balance haces de la experiencia?

Antes de empezar Enfermería, ya tenía muy claro lo que quería, rehumanizar la oncología en adultos. Es por ello que, para mí, aunque este Trabajo de Fin de Grado me ha llevado mucho tiempo y esfuerzo, el hecho de poder transmitirlo ha supuesto un gran logro: empezar a conseguir mi sueño.

Con él he aprendido que “no es lo mismo hablar del libro, que hablar del libro desde tu propia experiencia y reflexión.”

Este proyecto forma parte de un proceso de reflexión profundo en el que he aprendido la importancia de la vocación médica y enfermera.

A su vez, este proyecto ha instaurado en mí una perspectiva futura de investigación en relación a este apasionante mundo de la oncología en adultos.

Tras las carencias que he experimentado en la relación profesional sanitario – paciente, me siento con el compromiso de mejorar las relaciones terapéuticas provocando sensibilidad en cada uno de los profesionales sanitarios que están en relación con este ámbito sanitario de la medicina.  

Por ello, he participado en el envío de diferentes comunicaciones al XI Congreso de la Asociación Española de Bioética “Salud y ambiente: su respeto y promoción”, que se celebrará en la Universidad de Alcalá el próximo 20 y 21 de octubre de 2017 y en el Iº Congreso Internacional de Investigación, formación & desarrollo enfermero “Caminando hacia nuevos horizontes”, que celebrará en nuestra Universidad Francisco de Vitoria los próximos días 3 y 4 de noviembre de 2017.

¿Qué mensaje lanzarías al mundo de la medicina?

No nos volvamos locos planteando tareas sin pensar realmente cuál es la necesidad del paciente. Respetemos las creencias, los valores de éste y preguntémonos: ¿qué somos capaces de hacer y hasta dónde somos capaces de dejarnos ayudar?

¿Cómo te ves dentro de 10 años?

Junto a los míos, feliz, entusiasmada y apasionada por seguir esforzándome en cumplir mis sueños.

TU PASO POR LA UFV

¿Cómo conociste a la UFV?  En una feria del Ifema “Aula”. Los propios alumnos que estaban allí entonces me transmitieron sus experiencias personales. Después de visitar las instalaciones de la universidad y conocer el plan de estudio en el que destacaban las prácticas lo tuve claro.

Tu primer recuerdo:  Esa sensación de incertidumbre cuando entré ¡por fin! a la primera clase de la carrera que tanto tiempo llevaba esperando, enfermería.

Tu asignatura favorita: “Bioética”. Une las ciencias humanísticas a las ciencias sanitarias y eso me cautivó, prueba de ello es que actualmente voy a cursar un máster relacionado.

La asignatura más dura: “Anatomía”, al principio es un martirio hasta que consigue apasionarte. ¡Así que mucho ánimo a todos los alumnos que estéis en ese camino, lo conseguiréis!

El profesor al que recordarás con más cariño:  Sin duda, a Ricardo Abengózar Muela. Por su dedicación incondicional en la orientación y formación de todos aquellos que hemos sido sus alumnos.

Tu lugar favorito del campus: Durante los primeros años era la reprografía… ¡vivan las impresiones de 4 diapositivas por las dos caras de cada hoja  en blanco y negro!

Qué te llevas de la UFV:  Unas grandes amigas que han compartido y comparten junto a mí además de la vocación enfermera que nos unió, su amistad, su ilimitada paciencia, sus ánimos y sus risas.  ¡Son las mejores!

¿Qué palabra elegirías para describir tu experiencia como estudiante en la UFV? Exige un gran espíritu de sacrificio.  

ALESSIA DE CERCA:

De pequeña querías ser…  Una superheroína. ¡Lo tenía muy claro!

Tu libro favorito: ¿Sólo uno? ¡Es imposible!

Tu película favorita: “En busca de la felicidad”.

Tu serie favorita: “Perdidos”. Imprescindible verla y escuchar su banda sonora. ¡Es la mejor serie!

Tu cita favorita: “Lo esencial es invisible a los ojos”. El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry.

Tu lugar favorito:  Es aquel donde la vida no se resume en el tiempo sino en los momentos.

Un plan con amigos:  ¡No tener plan, ¡sin rumbo! esos son los mejores planes!